Sabotaje.
Nunca creí en las armaduras nunca me fié de su utilidad, tal vez porque todas mis puñaladas me vienen siempre de dentro. A veces detonación a detonación me rompo del todo y la máscara que uso para que nadie se entere no tiene cómo sostenerse y se me revienta contra el suelo. El día que decido bucear y descubrir qué es eso que me destroza me encuentro con que tiene mis ojos mi pelo mi cara mi voz y dice que no soy lo suficiente. Me refugio en poemas que van de niñas que no saben lo que valen y deseo con mucha fuerza que en realidad mi cerebro sea un estafador que se viste de tasador y me engaña al hablarme mal de mi valor. Deseo con toda mi alma arrancarme la venda de cuajo que se rompa tanta cadena y pincharme en vena el remedio contra el veneno que yo misma destilo y me bebo. ¿Cómo se vence a un enemigo que llevas dentro? ¿Cómo se apacigua una tormenta cuando una parte de ti te dispara a quemarropa y la otra dice "para, para de hacerte esto...