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Mostrando entradas de marzo, 2013

Felicidad.

Érase una vez, el mismo día que la primavera dio sus primeras puntadas azules al cielo, nació una pajarita que daba saltitos por el césped, mirando curiosa el extraño techo celeste que tenía encima. Además, un día, le pareció ver un par de pájaros surcándolo, juntos. Ella probó a mover sus alas del mismo modo que lo hacían los otros, pero sólo consiguió volver a caer al césped con las suaves plumitas de la cabeza todas despeinadas. Cierta noche, desvelada, salió a trompicones del nido para volver a ver aquel techo, pero el techo ya no era el mismo. Estaba oscuro y lleno de puntos que destellaban.  La pequeña extendió sus alitas hacia el cielo, intentando atrapar las estrellas, pero no llegaba. "Algún día yo también batiré mis alas como aquellos pájaros grandes y alcanzaré esos puntitos brillantes de ahí arriba". Día a día, la pequeña pajarita jugueteaba con las briznas de césped e intentaba batir las alas, cayendo una y otra vez, levantándose una y otra vez, sin dejar de ...

Fiveteen.

Ya no sé qué decirte o cómo decírtelo, pero es que las palabras no bastan para abrazar toda la felicidad que me regalan tus ojos, tu voz, tu piel, tú. Tú y lo que tú eres, lo que tú sientes, lo que tú me das. Tú. Hoy quince veces tú. Siempre tú.  Te quiero. Te amo. Te adoro. Mucho. Mucho. Muchísimo.

Eh, eh, eh. Frena. Respira. Sonríe.

Tú, sí, tú. El que siempre mantiene la calma, el que me calma. El que me tranquiliza, mi tranquilidad. Ese que me dice " no pienso dejar que esto te hunda ", esa frase que le faltó al Titanic para no zozobrar. Tú, sí, tú. Déjame calmarte igual que tú me calmas a mí, déjame ser tu tranquilidad. Déjame sacarte una sonrisa, déjame conseguir que te rías de esa forma que me vuelve loca.  Déjame no dejar que te hundas.

Bits of happiness.

La felicidad... Ese "algo" que todos queremos y no sabemos qué es, ni dónde está. Eso que pretendemos encontrar un día, tendido en la cama, como si fuera un vestido recién planchado cuando en realidad sólo son retazos. Y a partir de esos jirones se cose la felicidad... Y tú, besas y perfeccionas y das brillo a cada jirón,  a cada retazo de mi felicidad. Y los coses y me vistes con ella. Al final, tengo el vestido más bonito, hecho con un poco de todo, pintada de tus besos, bordada con tus dedos. Te quiero, Felicidad, te quiero.