Entradas

Mostrando entradas de julio, 2017

Llamada desesperada de auxilio.

De repente, un día, precipicio. Caigo, pero no aterrizo, no hay, siquiera, un suelo contra el que estrellarme. Sólo caigo. Grito de furia, de dolor, de impotencia. Pero tampoco me quedan fuerzas, sólo para caer. Nada tiene sentido, ni siquiera estos versos chapuceros que improviso como una medida desesperada, un grito de auxilio, una vía de escape entre tanta caída. Nadie sabe el miedo que tengo, lo encierro en un jarrón. Pero, a veces, se desborda como un río y ruge furioso y me ahoga. Y se me ha olvidado nadar. Tal vez no te des cuenta pero llevo todo este tiempo sujetando tu mano  con la fuerza que no me queda para respirar y cada noche, al dormir, te imagino a mi lado, y te abrazo para que me sientas allí. Todos los días pido por despertarme mañana de esta pesadilla, pido para que, en lo que dura la caída se abra ese par de alas de cristal que me ayudaste a coser en mi espalda. Mañana me escocerán los ojos lo mismo que ahora me escue...