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Mostrando entradas de abril, 2020

Filos y cantos.

Bailar en el filo de la navaja supongo que es algo vocacional. Sentir cómo se te hunde con implacable suavidad la cuchilla en el alma y aun así no frenar, subiendo el volumen de la música. Saber que el dolor no tardará en hacerte caer a un pozo cuya propiedad ya has firmado ante notario y del que has salido ya varios cientos de veces, siempre con una cicatriz nueva. Jugar con el fuego cara a cara pese al miedo, correr sobre las espinas descalza. Despertar al dragón del pecho, abrir una caja más peligrosa que la de Pandora. En la palma de la mano me quema un frío que grita que tiene respuestas, que las dibuja después de bailar dando vueltas en el aire. Pero yo me río bajito, porque sé que no es cierto. Sé que, entre la cara y la cruz de la moneda, a mí siempre me sale el canto. Supongo que con el tiempo he aprendido que, a veces, la única manera de detener un tren que amenaza con descarrilar es dejar que se estrelle. Que reviente. Que te lance al pozo. Que te abra las heridas, que ...

La tranquilidad.

Si me concentro y respiro despacio, escucho el susurro del río que canta bajito al deslizarse, transparente, rozando con delicadeza las rocas y mezclando su canción con el piar de los pájaros desde las ramas. Con los ojos cerrados veo el azul del cielo, roto a veces por el verde de las hojas de los árboles que bailan un vals lento al compás de la brisa y por la espuma blanca de las nubes. La piedra me acaricia la yema de los dedos con una suavidad rugosa y fría. Sopla el viento, pausado y gélido, y su olor me arropa con dulzura haciéndome sentir en casa. En paz.  El sonido del agua, el cielo, el verde, la piedra, el olor del frío, me devuelven ese tipo de tranquilidad que, en el fondo, yo ya no creo que vuelva más. Esa calma que me pausa la respiración cuando se desboca y que a la vez me electrifica las manos con su sensación de cosquilleo que significa que hay un vacío, que algo falta. Pero, a pesar de esa electricidad, a pesar de ese vacío, vuelvo a concentrarme y ...