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Apuntes.

Los demás dirán que no, pero yo sé que todos los días estás conmigo. Aquí, a mi lado, cogiéndome de la mano. Aquí, conmigo, con abrazos invisibles. Y qué cosas, qué curioso, esto no me lo preguntan en ningún examen, no está en ningún folio de apuntes, pero lo sé, estoy totalmente segura: te quiero y me quieres. Por eso estás todos los días, cada segundo, aquí conmigo, y yo allí, contigo.

I sang. I've sung. I sing. I'll sing.

Como siempre, igual de genial. Ya se ven, se dejan sentir, los nervios. No es el giro de trescientos sesenta grados, pero me hace sentir igual de bien. Además, me recuerda a ti... Como toDO, en realidad. Porque es imposible no REcordar continuamente cada vez que nos hemos dicho "te quiero", cada vez que nos hemos perdido  MIrándonos  a los ojos. Es imposible no darse cuenta de cómo contigo es más FÁcil sentir el SOL, sentir LA luna. Sentir como SI no hubiese nadie más, nada más. Y cantar me recuerda todo eso. Tal vez por eso cantar sea tan increíblemente genial. Tan increíblemente genial como tú.

A.

Pues nada... Hay cosas que parece que duran lo mismo que un Twix. Te lo terminas y no queda nada. Como una ciudad que desaparece por la ventanilla de un autobús, como los recuerdos que dejas en tierra antes de subirte a un avión. Como los abrazos en grupo que terminan cuando los cuerpos se separan. Gracias por hacer que me llevase en el corazón la ciudad que desaparecía por la ventanilla de un autobús, por hacer que subiese a un avión de vuelta cargada de recuerdos. Gracias por llenar los abrazos en grupo. Que sepas que te echamos de menos. Que cuando dijimos "hasta siempre", nos referíamos a un siempre más literal, más de verdad. Supongo que tenías razón con eso de que la gente era muy dada a decir "nos veremos pronto" pero que luego en realidad...  Creo que me he extendido demasiado... Los  Twix  no duran tanto. Hasta siempre. Pero de verdad. Un siempre que dura muchos, muchos Twix.

Dos.

Dos personas. Dos abrazos. Dos caricias. Dos sonrisas. Dos manos que se tocan. Dos palabras de un "te quiero". Dos "te quiero" simultáneos. Dos pares de ojos. Dos sonrisas. Dos suspiros. Dos pares de ojos que se cierran. Dos pares de labios que se besan. Dos estómagos que hormiguean. Dos personas que se abrazan fuerte (otra vez). Dos "te adoro". Si te quiero es porque sos mi amor, mi cómplice y todo y en la calle, codo a codo somos mucho más que dos. (Te quiero - Mario Benedetti )

Beautiful difference

Antes y después. Cuántos antes y cuántos después. Cada uno es mejor que el anterior, cada vez es más increíble. La idea es viajar un momento a ese momento en el que nada de lo de ahora existía. Me encanta comparar mi yo de hace un año con mi yo de ahora. El yo de ahora es feliz, increíblemente feliz, el otro... se dedicaba a sobrevivir y mendigar felicidad a escondidas. Por eso me encanta la diferencia entre ambos. Y la diferencia eres tú. La diferencia somos nosotros. Yo contigo, tú conmigo.

Valentine's.

¿Te acuerdas, hace apenas un año? ¿Te acuerdas de tu "feliz día de los idiotas"? Vuelve otra vez. Pero esta vez eres idiota, o ese tipo de idiota al que hace 365 días tenías tanta envidia. Hoy no, ya no. Hoy no podrías tenerle envidia a nada ni a nadie, porque eres la persona más afortunada del mundo. Y lo feliz que te puede hace el roce de tus manos sobre el papel con trazos de tinta negra. Esos trazos, y esa tinta negra. Ya no sabes la de veces que has podido besarle hoy... aunque haya sido sólo mentalmente, aunque hayan sido recuerdos. Dulce, muy dulce, qué dulce. Todo el dulce. Voces dulces, recuerdos dulces, palabras dulces, días dulces. Feliz día de los idiotas. Pero más feliz que idiota. :) PD: que sepas que sí, hoy te quiero mucho muchísimo más que ayer. Pero mañana te querré mucho muchísimo más que hoy.

Ratitos.

Esos ratitos cada día. Esos ratitos de espera. De "por favor que llegue ya". Esos minutos en los que me muero de ganas de hablar contigo, de contarte todo y nada, porque no hay nada verdaderamente importante que contar. Pero si ves que no hay conversación, suelta un "te quiero". Es un ratito de espera al día. Y son los ratitos de espera los que hacen que lo que tanto esperas sea tan genial, aunque sea también otro ratito, sólo un ratito. Nuestro ratito. -¿ No nos hemos adueñado de muchas cosas? Parece que todo es nuestro... -No... son nuestras canciones, aunque las escuchen miles de personas, son nuestros "te quiero", aunque tantas y tantas parejas se lo digan todos los días,  nuestros sitios, aunque los pisen muchísima gente,  son nuestras tonterías, somos tú y yo, y tú y yo somos nuestros. Yo tuya y tú mío. -Y así siempre, el resto de la eternidad. De NUEST RA eternidad.