Vosotras

Vuelves a casa apretando el paso, con las manos cerradas alrededor de las llaves, haciéndote la sorda a los "¿a dónde vas, guapa? dime a dónde vas que yo voy contigo" que te siguen desde hace un rato. No sabes si echar a correr o no y, al final, decides simplemente seguir caminando rápido mientras entiendes, con una frialdad que asusta, que ellos son tres y tú una, y que, si quieren hacerte algo, te lo van a hacer igual.

.

Te acuestas con un chico, aunque no recuerdas nada. Él lo grabó todo y te amenaza con enseñarlo si se te ocurre decir algo. Pero, además ¿cómo se te va a ocurrir decir nada, si todo pasó porque estabas borracha?

.

¿Pero qué dices? Estás loca

.

Un ocho de marzo, hace unos años, en la manifestación de Madrid, un cartel reza: “Sara, te quiero y te echo de menos”. Pensaste en todas las Saras y en las amigas, hermanas, madres, hijas de las Saras mientras se te rompía algo por dentro. Ha pasado tiempo, y sigues pensando en Sara.

.

Después de comer, en la mesa del comedor, él te grita mientras tus hijas juegan al lado sin entender muy bien nada. Tú lloras. Pero, mujer, ya sabes que él es así, luego se le olvida y es como si no hubiera pasado nada.

.

No te atreves a negarte a tener sexo con tu novio. No tiene que obligarte, no te fuerza. Cómo le vas a decir que no, aunque quieras, si es tu novio.

.

A las mujeres les da miedo que los hombres malos les miren el culo.

.

Cada vez que vas a ver a un cliente, te mira de arriba a abajo, sin escuchar lo que tienes que decirle, escaneándote. Te aconseja no tener hijos para que no se te estropee la figura. Te dice que no puede trabajar contigo allí, vestida así (bata y gorro de cocina), que le distraes. No respondes y te pregunta si te pone nerviosa. Bromea con su compañero sobre que podrías ser su hija. Se lo cuentas a tu jefa y responde "jaja, madre mía".

.

Piensas muy bien qué ponerte para salir, porque vas a volver tarde y sola a casa.

.

Querrías dejarle, pero dónde vas a ir tú sin él, que es quien te quiere de verdad (no como las envidiosas de tus amigas), que sin él no eres nada y no vales nada. Él puede salir a la calle y encontrar a otra como tú en cinco minutos, pero ¿tú? No seas tonta.

.

Hace unos años estaban de moda las mujeres con curvas, los pechos grandes y los labios gruesos, pero ahora están de moda las mujeres delgadas, con pocas tetas. Como si el cuerpo fuese un pantalón que puedes revender en Vinted o tirar al contenedor de reciclaje cuando no es tendencia.

.

Con seis años, te quejaste a un profesor de que un niño te estaba molestando. Te explicó que, si un niño te pega, es que le gustas.

.

Deja que te explique esto porque, según el objetivo que tengas, puedes estarlo haciendo bien o mal, pero eres una mujer joven en un gimnasio, cómo vas a estar haciéndolo bien.

.

Te enfadas porque están haciendo bromas sobre violar un gato. No seas exagerada.

.

Justifica tu respuesta si no quieres tener hijos. Si quieres tenerlos, justifica tu respuesta si quieres poner tu apellido primero. El padre no tendrá que justificar nada nunca.

.

Ellos tienen carácter; tú, mal carácter.

.

Es mejor tener hijos que hijas, porque a los niños los dejas jugando y no tienes que hacer nada más. Con las niñas tienes que estar más encima, controlándolas. No te vaya a salir la niña sin trauma y el niño sin asalvajar.

.

Yo a la primera salida de tono me habría marchado.

.

¿Cómo pueden las hijas permitir que su padre viva así, en una casa tan sucia y tan descuidada? Nunca nadie pregunta cómo pueden permitirlo los hijos, o qué ha hecho el padre para que sus hijas se desentiendan.

.

"Niña, ¿el veterinario no está?" La veterinaria soy yo.

.

El pobre no levantaba cabeza desde el divorcio, lo pasó muy mal. Por eso no tuvo más remedio que matarla, supongo.

.

Qué acoso, ni qué acoso, si habían sido pareja.

.

Si tanto te maltrata y tanto te hace sufrir, ¿por qué no le has dejado desde el principio? Es que, claro... luego vienen los disgustos, pero si no pones de tu parte, qué esperas.

.

No tengo con quién hablar eso que me dijo él el otro día. Se lo diría a mis amigas, pero me da vergüenza. No quiero que le cojan manía.

.

¿Qué voy a hacer yo ya? Si viuda ya no sirvo para nada.

.

A las mujeres de mi vida. A mis amigas, mi madre, mi hermana, mis abuelas, mis profesoras, las escritoras que ponen palabras a lo que leo, las que me hacen reflexionar. Las que cada día me animan a bajar un escalón más en los cimientos de la sociedad, para descubrir un nivel más de podredumbre y un nuevo lugar desde el que pelear.

Porque cada día nos quitemos de encima un poco de esa losa, y ayudemos a quitársela a la de al lado.

Porque nos rodeemos de personas que nos enseñen a ser mejores, a comprender el mundo que nos rodea y a desenmarañar lo que nos limita. 

El peor enemigo de una mujer no es otra mujer, sino quien se lo quiere hacer creer. Quien pretende separarla de su entorno, de su familia y sus amistades, no vaya a tener quien le haga ver que lo que está viviendo es maltrato.

El peor enemigo de una mujer es el machismo.

Mi mejor aliado es teneros a vosotras.

Comentarios

Entradas populares de este blog

Mariposa.

Contracorriente

Aún me acuerdo de todo.