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29 del 6 del 2011.

A veces, atreverse a recordar un poquito significa abandonarse a la nostalgia... Y hoy me recuerda a tantas cosas... Es como un álbum de fotos vivas, que ríen, hablan y cuentan una historia ya contada, ya vivida. ...Primera página... La primera página del álbum de fotos del veintinueve de junio es una chica sola en una habitación vacía. Un " toc, toc " en la puerta, un "¿puedo pasar?". Un adelanto de todo lo que vendría después. Como una brujita que desencadenase mucha, mucha magia. ...Siguiente página... Tú. Que te presentas, y no te entiendo. Y pido que me repitas tu nombre, tres veces. Cómo imaginar que ese nombre volaría en mi cabeza mil y una veces... trece veces diecisiete. Tú, mi mejor amigo, el mejor de todos... Y luego, más tarde, mi amor, mi cómplice y todo . ...Una página más... "Haced grupos de siete"... Nosotros éramos tres, vosotros cuatro... Todos nos sabemos el resto del cuento. Éramos los cinco a las cinco. Pero qué fácil fue ...

Tus "buenos días" y tus "buenas noches".

Y lo bonito que es mirar un poco hacia atrás, y darse cuenta de todo el tiempo que llevas siendo la última persona en la que pensase al acostarme, y la primera al despertarme. Es el mismo tiempo que llevas siendo mi mejor amigo, un arnés para saltar al vacío o la razón para saltar al vacío sin arnés. Eras un sueño precioso, y luego la historia más bonita que nadie ha contado jamás.  Pero es que  te quiero, te necesito tanto... a ti, tus besos, tus abrazos, tus "buenas noches". Q uiero que seas la última persona a la que mire, bese, abrace, toque, acaricie y sonría al acostarme, y la primera al despertarme. Siempre, todos los días.

Blue skies fade to grey.

No sé qué es, pero sí sé que no me gusta. Que nunca había estado así, que no soy yo. Las mañanas más azules son grises, y las ganas de llorar viven a mi lado prácticamente día sí y día también. A veces sólo queda un abrazo imaginario bajo las sábanas. O al menos es lo único que veo.  Mis ojos nunca se habían parecido tanto a las nubes en otoño, nunca habían tenido tantas ganas de llover. Vivo en medio del baile constante de una moneda, entre su cara y su cruz, un cielo azul y unas nubes negras. Y aún así sé que tengo las cosas más bonitas del mundo... E igual que las tengo, tengo miedo de perderlas.

Forever... and ever.

Siempre aquí, aunque no me entere o no quiera enterarme. Como una caricia de las sábanas, como un abrazo del viento, como el susurro de cada latir de mi corazón. Siempre aquí, aunque se me olvide, siempre. Como la canción adecuada en el momento oportuno, como un rayo de Sol. Mi rayo de Sol, aunque crea que se me olvide, aunque crea que hay nubes. Te quiero, te quiero, te quiero. Y todos los "te quiero" se quedan cortos. "Increíble" no describe ni el brillo de tus ojos. "Perfecto"... Te quiero, mi chico perfecto.

Stand by me.

El tiempo pasa, el viento corre, las nubes vienen y se van. El sol se esconde y brilla la luna; la luna se esconde y nos ciega el sol. Pero tú ni pasas, ni corres, ni te vas, ni te escondes. Tú vienes y permaneces, siempre, como un lunar impreso en la piel, como los besos que ya me has tatuado en los labios.  Tu permaneces, permanente, como la felicidad que me embarga cada día. Esa felicidad que lleva y me trae, que se extiende por mi cuerpo como una ola. La felicidad de perderme y saber que estás tú a mi lado, de saber que puedo abandonarme en tus labios, tus brazos y tus manos. La felicidad, precisamente, de saber que siempre permaneces.

Here comes my sun.

Ya no hay nubes, y por la ventana veo el azul de cielo acariciando el verde de las hojas de los árboles, exactamente de la misma forma que el azul de mis ojos quiere acariciar el verde de los tuyos. Y perderse, y perderme, y encontrarnos los dos en un beso. Ya no hay nubes y ya no llueven ni el cielo ni mis ojos, porque como ya no hay nubes, el Sol brilla más que nunca. Tú brillas más que nunca: cada día más, y lo sabes. Sabes que, conociéndote a ti, no puedo volver a enamorarme de nadie que nos seas tú, otra vez. Cada instante. El Sol espanta las nubes, y yo intento espantar la nostalgia. No dudo que lo conseguiré, aunque sí cuánto pueda tardar. Eres lo más bonito del mundo, la única margarita que dijo "sí", eres una primavera que no acaba. Eres un beso de buenas noches y un beso de buenos días. Eres mis noches y mis días.

Felicidad.

Érase una vez, el mismo día que la primavera dio sus primeras puntadas azules al cielo, nació una pajarita que daba saltitos por el césped, mirando curiosa el extraño techo celeste que tenía encima. Además, un día, le pareció ver un par de pájaros surcándolo, juntos. Ella probó a mover sus alas del mismo modo que lo hacían los otros, pero sólo consiguió volver a caer al césped con las suaves plumitas de la cabeza todas despeinadas. Cierta noche, desvelada, salió a trompicones del nido para volver a ver aquel techo, pero el techo ya no era el mismo. Estaba oscuro y lleno de puntos que destellaban.  La pequeña extendió sus alitas hacia el cielo, intentando atrapar las estrellas, pero no llegaba. "Algún día yo también batiré mis alas como aquellos pájaros grandes y alcanzaré esos puntitos brillantes de ahí arriba". Día a día, la pequeña pajarita jugueteaba con las briznas de césped e intentaba batir las alas, cayendo una y otra vez, levantándose una y otra vez, sin dejar de ...