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Azul oscuro, casi negro, pero nunca negro.

El tiempo pasa y pasa la vida . Las páginas de los diarios se manchan de trazos de tinta, de borrones que dejaron las lágrimas al estrellarse contra el alma, de sonrisas que pinté cuando decidí que podía permitírmelas.  Pasé del calor que ofrecía el nido que siempre nos había cobijado y el plumón que todavía me cubría, a las ventiscas que me llevan  y me traen, arrancando las plumas blancas y suaves para dejarme con un plumaje nuevo, de chica mayor . Una chica mayor que ni sabe, ni quiere saber , dónde se ha metido. Aún así, aleteé porque no me quedaba otra; era eso o el abismo. No miraba hacia arriba , para ver cuánto podía subir; ni hacia adelante , para ver cuánto podía avanzar. Ni siquiera miraba hacia abajo para comprobar cuánto podía caer. Miraba hacia atrás . Y, como cualquiera que no mira por dónde anda -vuela-, tropecé . Una y mil veces. Caí, dándome cuenta sólo cuando me vi sola , porque el resto del mundo volaba por encima de mí. Y todo se volvió negr...

Needles in the heart.

Ya se me ha olvidado cómo pasa el tiempo, no sé medir días ni horas. Sé que tu ausencia es una eternidad, y que cuando estás , le das alas a mi tiempo. Sé que no hay segundo más largo que el que tardan tu boca y la mía en acariciarse después de mucho tiempo. Sé que mi impaciencia se ha convertido en un cartel de letras rojas que indica el número de una dársena, en unas escaleras mecánicas vacías, en gente saliendo de un autobús. Sé que a tu lado, los relojes vuelan en tus besos y tus abrazos. Sus agujas se aceleran, igual que mi corazón, sólo con el verde de tu mirada. Y te vas y todo se para. Mi corazón , un segundo ; las agujas del reloj , hasta que vuelves . 

Tú, aquí, ahora.

Quiero un " tú, aquí, ahora ", así, por las buenas. Que llenes este espacio de aire de tu voz, que me dejes acariciar tu sonrisa, que aparezcas detrás de las esquinas. Quiero cruzarme contigo, de casualidad, que me dé un vuelco el corazón, sonreír a tu sonrisa. Besar cada caricia y acariciar cada beso. Quiero cogerte fuerte de la mano, muy fuerte, mientras te miro caminar a mi lado. Ir a ningún lugar en concreto, pero acabar rodeados de rosas o de palacios transparentes, como el cristal, como las palabras que una tarde volaron justo a su lado. Quiero un tú , aquí , ahora . Y ya.

I love you.

Te quiero. Quiero tu voz y el silencio de tu respiración, quiero la luz de tus ojos y te quiero a media luz. Te quiero, y quiero el roce de tus manos y te quiero aunque estés lejos, porque aún así siempre estás.  Te quiero y espero tus brazos. Te quiero y quiero tus labios, y cuando un beso quiere saltar de mi boca yo lo recojo, con cuidado para que no se pierda, y te lo guardo. Te quiero, mucho, mucho, muchísimo. Ahora y siempre, más hoy que ayer, menos hoy que mañana. Te quiero aquí y en cualquier lugar. Te quiero, a ti, y sólo eso.

Remember.

De pronto, apareces en mi cabeza y te imagino en recuerdos. Te recuerdo besándome y tiemblo un poco de emoción. Te recuerdo una mañana de diciembre, temblando de nervios, recortando centímetros, y recuerdo tu boca con la mía por primera vez. Te recuerdo vaciándome las calles de Madrid, te recuerdo subiendo conmigo al cielo en escaleras mecánicas. Te recuerdo con tu mano abrazando la mía debajo de un mantel.  Te recuerdo corriendo a abrazarme, y es como si me abrazaras de verdad. Te recuerdo en caricias, despacio y suave; te recuerdo y te leo impreso en mi piel. Te recuerdo pintado en suspiros y en mis manos. Te recuerdo perfecto, con la esperanza pintada siempre en los ojos. Te recuerdo con cuidado, con besos, te recuerdo entero, a mi lado.  Te recuerdo y te quiero, otra vez.

Magia en carcajadas.

Ese temblar ligero, esa sonrisa y esos ojos que se cierran un poquito, chispeantes. Una respiración que cambia, un soplo de aire que emborrona todo lo demás, y te hace más claro a ti. El aire de tu risa me da de lleno en el alma, y lo revuelve todo. Me despierta el corazón, que no puede dejar de mirarte, y mirarte y enamorarse.  Me encanta perder la noción del tiempo mientras me pierdo en tu risa y se pierde todo lo que haya alrededor. Y sólo quedas tú, riéndote. Y yo te quiero aún más, si cabe.

Trazos de tinta negra.

Por una vez, está bien dejar de mirar la misma historia con los mismos ojos, y dejarse llevar por trazos de tinta ne gra que fueron dejando surcos sobre el papel, tiñéndolo de amor, interrogaciones y sentimientos. Me gusta esa tinta negra , aunque no se guste a sí misma, aunque no siempre lo que cuente sea lo que en cada momento yo quisiera que hubiera contado.  Me gusta esa tinta negra , porque con el tiempo transformó pañuelos ajados en sábanas blancas, porque primero deseó que la gélida nieve se derritiera en la lava de un volcán y después la derritió entre sus propios dedos.  Me gusta esa tinta negra , porque cree en cuentos de hadas, porque habla más de  pros que de contras , porque transforma despedidas en regalos de Navidad y sorpresas de esas que regalan sonrisas que duran para siempre. Me gusta esa tinta negra , porque es tu tinta negra . Y me gusta la historia que cuentan porque es tu historia en nuestra historia.