Sonríe... y mil cosas más.

Y lo piensas. Mil veces, dos mil. Un millón. Por fin, por una vez, has sido sincera contigo y con los demás. O por lo menos con quien tenías que serlo, y eso basta. ¿Por qué ahora, por qué no antes? ¿Por qué él sí y los demás no? Tal vez simplemente por sinceridad, porque creías que iba a valer la pena, o tal vez simplemente porque las cosas pasan por algo y si no te sinceraste antes es porque no tenías que hacerlo. Sea por lo que sea, no importa. Porque ahora te sientes genial. No tienes muy claro si debes o no debes sentirte así de bien, pero da igual. Estás como estás y punto. Sonríes de vez en cuando y no te das cuenta. Te dedicas a repetir mentalmente frases, palabras, momentos, gestos... Eh, que está sonando la música. Sonríe, recuerda, sonríe, canta, sonríe, quiere(le).

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