Ojalá me equivoque.

Ojalá no viera las cosas tan claras, tan fatalmente claras, tan claras como nunca pensé que podrían verse. Ojalá explotase todo de una vez, ojalá explote ya. Ojalá este límite no dé infinito, y ojalá todos vieran las cosas con la misma claridad con que las veo yo.
Ojalá la sal del mar deshiciese las vendas que ciegan los ojos, y ojalá el viento de algún acantilado de las pudiera llevar. Ojalá optases por ser feliz no sólo a ratos.
Ojalá explote de una maldita vez, porque al final acabaré explotando yo.

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