Carta de amor hecho trizas.

Querido pedazo de cielo roto en pedazos:

Te escribo porque me la he encontrado esta mañana en el espejo, y como sonreía, he aprovechado el espacio entre sus labios para colarme dentro suyo y verla por dentro; el panorama era desolador.

Dice que se siente como si te estuviese olvidando a ratos, pero que se acuerda de ti a cada maldito momento y eso le complica la vida. Que no sabe cuánto tiempo se aguanta así.

Y, sin embargo, aún más he sabido de las cosas que no dice, que son la mayoría. Ya la conoces, escribe más de lo que habla. Empezó a escribirte un poema de apenas ocho versos en los que contaba que había soñado contigo. Dejó a medio escribir el cuento de vuestra historia, encerrando los capítulos acabados en una caja de mariposas que no se atreve a volver a abrir.

He visto las paredes de su alma llenas de arañazos, uno por cada vez que te necesitó y tuvo que conformarse con nada. He visto las palabras paciencia, esperanza e ilusa escritas a base de heridas, he visto cada día que ha pasado sin ti. He visto, entre rasguños, la certeza de que, en el fondo, sólo espera que algún día la vida le permita seguir el cuento que ella se niega a terminar. ¿Te acuerdas de lo valiente que le dijiste que era? Porque a ella se le ha olvidado.

También he buscado su corazón, y no lo he encontrado. Por lo visto, lo poco entero que de él dejaste ella lo transformó en letras de tinta negra sobre folios azules y verdes. Como vuestros ojos. Ha convertido su corazón en una carta que le quema en las manos, que ojalá algún día puedas leer, porque a día de hoy es lo poco que queda de ella.

No le digas que te he contado todo esto, no le digas que te he pedido por favor que dejes de colarte en su cabeza cuando sueña, no le digas que te he dicho que se acuerda de ti cinco días por cada segundo que te olvida. No la delates, no dejes que sepa que sabes que cada vez que he pasado por un sendero de sus sentimientos ha roto a llorar y ha dejado de escribir.


Como ves, de lo valiente que soy no me atrevo ni a despedirme. 

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